Razones para usar Firefox en vez de Chrome y la importancia del software libre

Hace unos días, mientras navegaba, fui consciente de que en los últimos meses mis hábitos de navegación habían cambiado. En concreto, me di cuenta de que he pasado de utilizar el navegador Mozilla Firefox como navegador principal a utilizar Google Chrome como favorito. A raíz de esto me puse a pensar y, haciendo memoria, recordé que una gran mayoría de personas a las que he visto navegando últimamente utilizan también Google Chrome, hecho que también se hace notar en las estadísticas de las páginas que gestionamos en Personia.

En un principio no le di mayor importancia, pero un rato después me vino a la mente un vídeo que vi hace poco en el que Richard Stallman (uno de los padres del software libre) hablaba de la importancia que tiene el software libre en cualquier sociedad democrática como herramienta básica que asegure los derechos y libertades de los ciudadanos. Y ¿qué tiene que ver todo esto con usar Firefox o Chrome? Pues más de lo que pensamos.

En sus inicios, empecé a utilizar Mozilla Firefox porque resultaba una alternativa excelente al navegador por entonces dominante, Internet Explorer de Microsoft. Firefox era (y es) mucho más rápido que Internet Explorer, la experiencia del usuario es más agradable, dispone de numerosos complementos (add-ons) que le aportan funcionalidades nuevas, incorpora nuevas tecnologías (como HTML5) antes que sus competidores y resulta bastante más seguro, sobre todo si instalamos determinados complementos.

Razones para usar Chrome

Al cabo de algún tiempo Google decidió lanzar su propio navegador web: Google Chrome. Este navegador superaba claramente a Internet Explorer, pero también en ciertos aspectos a Mozilla Firefox. Una de sus características por ejemplo es que resulta más rápido que Firefox si tenemos abiertas pocas pestañas, dado que ejecuta cada pestaña abierta como un proceso independiente, lo que además de hacer más rápido su funcionamiento permite que si una pestaña no responde podamos cerrarla sin peligro de perder el resto. También tiene sus inconvenientes, como su elevado uso de memoria RAM cuando tenemos abiertas un número medio-alto de pestañas. No obstante, lo que realmente me hizo comenzar a utilizar Chrome como principal fue una característica clave: su integración con los servicios de Google.

Todos los que conocemos mínimamente el mundo de Internet sabemos de la omnipresencia de Google en todo tipo de servicios: búsquedas, publicidad, móvil, correo electrónico, recordatorios, calendarios, documentos… y navegación. Es dificil que no utilicemos algún tipo de servicio de Google, más aún cuando su política de negocio parte de que las cuentas de Google proporcionan acceso a toda su gama de productos, por lo que, con sólo ser usuario de Gmail ya podremos utilizar Android, Calendar, Docs, Drive… y Chrome. Tipos listos los de Google, porque precisamente este es un punto clave en su modelo de negocio.

A pesar de que muchos piensen que los servicios de Google son gratuitos, no hay nada más lejos de la realidad. Cuando nosotros realizamos una búsqueda en el navegador no tenemos que pagar dinero, pero estamos pagándoles con otra moneda: la información. El modelo de negocio de Google se basa en la información, en recopilarla, procesarla y venderla de distintas maneras. Cuando buscamos “perritos calientes” en Google, éste nos proporcionará el resultado de la búsqueda sin coste directo para nosotros, pero le estamos facilitando una cantidad inmensa de información: qué navegador utilizamos, desde dónde hacemos la búsqueda, qué sistema operativo tenemos… e incluso, a base de recopilar información en distintos puntos de Internet, pueden llegar a saber sin gran dificultad cuál es nuestro segmento de edad, cuál es nuestro horario laboral y otras características similares. Toda esta información es vendida luego a las empresas. Por ejemplo, es probable que al vendedor de perritos calientes de mi ciudad le interese conocer qué tipo de personas buscan este producto y publicar un anuncio para que cuando yo haga la búsqueda le encuentre a él directamente y haga mi pedido a su tienda. Y así se cierra el ciclo en el que, gracias a la información que le proporcionamos usando sus servicios, Google gana dinero.

Pensemos ahora en la cantidad de información que Google recopila diariamente de todos los servicios que hemos mencionado. Creo que resulta complicado para cualquiera hacernos a la idea. Sería hasta difícil medirlo en campos de fútbol (guiño a los periodistas españoles a los que tan bien se les da traducir unidades de medida a cosas comprensibles por la gente de a pie :D).

Razones usar Firefox Chrome

Google Chrome, como navegador propiedad de Google, no es más que otro de estos servicios que la empresa utiliza para recopilar nuestra información. De hecho, cuando utilizas este navegador Google puede tener acceso a información que, de otro modo, le resultaría complicado obtener. Básicamente puede analizar absolutamente todo tu comportamiento en Internet, estés o no en una página propiedad de Google, dado que la herramienta que usas para navegar es suya. Pese a que la mayor parte de los usuarios de Internet preferimos la privacidad y seguridad de nuestra información, muchos nos lanzamos ciegamente a utilizar navegadores como Chrome por la comodidad que supone la integración con los servicios de Google, exponiendo a la vez nuestra privacidad. Es así como Google ha conseguido modificar el uso mayoritario de los navegadores que hacen los usuarios, provocando que muchos usuarios que, como yo, antes usaban Firefox, comenzaran a utilizar Chrome.

En vista de los escándalos de espionaje masivo a la ciudadanía que hemos conocido durante el 2013, es un buen momento para plantearse el papel que juega el software informático en esta labor y si estamos dispuestos a que empresas como Google u organismos como la NSA conozcan todo sobre nosotros a cambio únicamente de poder utilizar herramientas gratuitas. Es todavía más necesario si cabe plantearse esta disyuntiva cuando contamos con alternativas al mismo nivel.

En el caso de los navegadores estamos viendo que el uso de Google Chrome supone aceptar que invadan nuestra privacidad y que recopilen todo tipo de información sobre nosotros, en principio con fines comerciales pero, como se ha visto con el asunto de la NSA, usados también con fines políticos. El principal problema de Chrome en lo que respecta a privacidad es muy simple: su código no es abierto.

Cuando hablamos de software existen dos tipos en lo relativo a su código fuente:

  • Software privativo: normalmente desarrollado por empresas, que son las únicas que conocen y poseen el código fuente, por lo que son las únicas que saben qué hace realmente el programa con la información que procesa. Google Chrome entraría en este grupo.
  • Software libre: desarrollado también por empresas, particulares y fundaciones. Su código puede ser visto por cualquier persona, por lo que puede ser examinado por mucha gente en el mundo, lo que asegura que no incluye código “malicioso” como podría ser el hecho de que recopilaran tu información personal. Mozilla Firefox entraría en este grupo. No hay que confundir libre con gratis, ya que un software puede ser libre y de pago.

Como el código fuente de Chrome no es abierto, no podemos conocer qué información es la que realmente recopila Google de lo que hacemos con ese programa, por lo que estamos expuestos a que monitoricen cualquier aspecto de nuestra navegación.

Razones para usar Firefox espionaje NSAPor el contrario, nos encontramos con la alternativa de Mozilla Firefox, ese navegador que comentaba que había dejado de utilizar por culpa de la comodidad que ofrece Google Chrome con la integración de todos sus servicios.

Firefox es un navegador desarrollado por la Fundación Mozilla, una organización sin ánimo de lucro que se dedica al desarrollo de software libre y que ha desarrollado programas tan conocidos como el navegador Firefox o el lector de correo electrónico Thunderbird.

A diferencia de Chrome, Firefox es software libre, por lo que cualquier persona puede tener acceso a su código fuente y la comunidad de usuarios y desarrolladores se encargan de vigilar que en este código no se incluyen partes maliciosas, entendiendo como malicioso cualquier código que pueda dañar tu equipo, reducir tu seguridad o violar tu privacidad. Firefox no recopila información privada sin tu permiso, no analiza si estás buscando “perritos calientes” y no vende tu información al mejor postor. Esto le convierte en una muy buena alternativa a Chrome, ofreciendo una funcionalidad en muchos casos superior y sin el problema de que violen nuestra privacidad. Suena bien, ¿verdad? La única pega es que usando Firefox no dispondremos de la misma integración de los servicios de Google en nuestro navegador, pero quizás sea el momento de que los usuarios nos tomemos alguna molestia y pongamos por encima el valor de nuestros datos personales al valor de la comodidad.

Decía al principio del post que usar Chrome (software privativo) o Firefox (software libre) tiene mucha relación con nuestros derechos y libertades. Y es que para que exista una sociedad democrática y libre, en la que los individuos puedan ejercer sus derechos, es imprescindible que exista privacidad. En un mundo donde los gobiernos controlan todo lo que sus ciudadanos hacen o las empresas privadas con ánimo de lucro conocen hasta el último detalle de sus hábitos, es complicado que el individuo pueda ser libre, dado que será mucha la información que podrá ser utilizada en su contra para coaccionarle, intimidarle y evitar que ejerza sus derechos y libertades.

Pese a que parezcan decisiones sin trascendencia y pensemos que no tienen efecto alguno, cuando utilizamos en masa un navegador como Chrome estamos yendo en la dirección de ese mundo donde no existe privacidad. Cuando utilizamos software libre como Firefox estamos yendo hacia un mundo donde el individuo mantiene sus derechos y libertades. Sinceramente, me quedo con la segunda opción.

Mejor usar Firefox que Google ChromeEs por eso que he decidido volver a Firefox y trabajar de forma más activa en el fomento del software libre (en parte por eso escribo este post, aunque quizá por su extensión y calidad sea boicotear el software libre :D). Porque creo en los derechos individuales y colectivos, porque considero que la privacidad es un elemento clave y porque creo que el software libre es necesario para que la tecnología nos haga más libres en vez de más esclavos. Por todo ello he decidido retomar mis hábitos con Firefox.

Ahora tendré que iniciar y cerrar sesión en algunos servicios de Google, sí. Ahora no tendré todo tan actualizado e integrado con Google, sí. Pero mi privacidad vale mucho más que todo eso.

Os animo a probar ya mismo Firefox en caso de que no lo conozcáis, y a volver a usarlo en caso de que seáis de ese grupo mayoritario que usan Chrome.

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